AIQUOS desarrolla un chip inteligente para el análisis autónomo de líquidos
La empresa derivada del Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM-CSIC) y del Institute of Neuroinformatics de la Universidad de Zúric (INI-UZH) se instala en el edificio Eureka del Parc de Recerca UAB.
AIQUOS surge con el objetivo de llevar al mercado una innovadora plataforma de chip inteligente con laboratorio miniaturizado para el análisis autónomo de sustancias acuosas, que simula tanto el funcionamiento del cerebro como del sistema sensorial humanos.
La tecnología desarrollada por la empresa permite concentrar en un único microchip centenares de sensores multiparamétricos capaces de mesurar diferentes propiedades químicas del agua de manera simultánea. Estos sensores se combinan con sistemas de análisis basados en inteligencia artificial y funcionamiento neuromórfico, es decir, un procesamiento de la información inspirado en el funcionamiento del cerebro humano, que permite al dispositivo aprender de las señales que capta y tomar decisiones de forma autónoma.
Gracias a esta arquitectura, el chip puede realizar análisis electroquímicos precisos del agua en tiempo real y directamente sobre el terreno, sin necesidad de laboratorios centralizados, equipación compleja o un elevado consumo energético.
El equipo de socios fundadores de AIQUOS está formado por Josep Maria Margarit, Cecilia Jiménez y Francesc Serra, investigadores del Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM-CSIC); Shih-Chii Liu, investigadora de la Institute of Neuroinformatics (INI) de la Universidad de Zúric; y Aymen Jemni y Robert Mas, responsables del área de negocio. Este equipo multidisciplinario combina una sólida trayectoria en microelectrónica, sensores electroquímicos, computación neuromòrfica e inteligencia artificial con pericia en desarrollo empresarial, hecho clave para la transferencia al mercado de esta tecnología innovadora.
Según sus fundadores, este sistema representa la primera microtecnología neuromórfica diseñada para el análisis electroquímico continuo de sustancias acuosas, con capacidades que superan las limitaciones de los equipos tradicionales, que a menudo son voluminosos, costosos y limitados en los parámetros de medida.
Sus dispositivos pueden tener aplicación en la detección y el control de riesgos ambientales, agroalimentarios y de salud pública. Por ejemplo, se pueden integrar en sondas autónomas para la monitorización de la calidad del agua o en sistemas de acuicultura de precisión, donde permiten optimizar la cría de pescados y marisco intermediando alertas y el control de factores como los nitratos, los fosfatos o los gases disueltos, contribuyendo así a mejorar la sostenibilidad y la productividad.






